Destino de viaje: Lanzarote

     Lanzarote es la isla más oriental del archipiélago de las islas canarias y una de las más populares como destino de vacaciones para viajeros ya que consta de una gran oferta de lugares de interés, además de un excelente clima que permite disfrutar de sus maravillosas playas prácticamente durante todo el año.

Algunos de los sitios que conviene no perderse al visitar la isla son entre otros, la Cueva de los verdes, formada por la lava surgida de la erupción del volcán La Corona que provocó que en ella se diera el llamado efecto jameo.
 
También en este tubo volcánico se encuentran los Jameos del agua, que constan de un asombroso exterior obra del artista César Manrique. En los Jameos se encuentra una especie única en el mundo de cangrejos albinos.
 
En un viaje a Lanzarote es igualmente aconsejable la visita al Jardín de Cactus que consta de más de 10.000 cactus llegados de todas las Islas Canarias, América e incluso de Madagascar.
 
Al hablar de Lanzarote es imprescindible hacer mención a Cesar Manrique, pintor, escultor arquitecto y artista afincado en la isla dónde realizó la mayoría de sus obras. Por ello, el viajero no debe perderse una vista a la Fundación César Manrique. Ésta construcción está situada sobre cinco burbujas volcánicas y un jameo en la que en la planta subterránea, aprovechando las burbujas creadas por la lava, Manrique hizo 5 salas: la fuente, la blanca, la roja, la negra y la amarilla, cada una de ellas decorada de igual color que su nombre.
 
También destacable como lugar de interés en la isla son Los Hervideros; zona costera con mucho viento y donde las olas golpean contra los pequeños pasadizos y salientes al mar que dejó la lava. El efecto “hervidero” se da justo cuando el mar se encuentra más bravo y el agua golpea fuertemente contra estos pasadizos lo que hace que se dé ese efecto de agua en ebullición.
 
Otros lugares de interés para el turista en Lanzarote son, El Golfo, otro ejemplo del efecto de la actividad volcánica, El Castillo de Santa Bárbara o el Mirador del Río.
 
Por otra parte, es imprescindible la visita al Parque Nacional de Timanfaya del que se dice que “no es una tierra muerta, sino recién nacida”. Éste fue declarado por la UNESCO en 1993 Reserva de la Biosfera por su riqueza biológica y el encanto de su aspecto desértico en el mar.
 
Entre las playas destacan, en la costa norte, la Playa de Risco, en la costa este, la Playa Grande de arena dorada y la Playa de los Pocillos que llega a tener tramos de más de 200 metros de ancho. En la costa sur se encuentra una de las mejores, la Playa del Papagayo y en la costa oeste la de Famara, la más extensa de Lanzarote con más de 6 km. de longitud de arena blanca.
 
Como veis, la visita a Lanzarote es imprescindible para todo aquel que quiera disfrutar de experiencias inolvidables ante los asombrosos lugares de interés de la isla e igualmente aprovechar unos días de descanso y sol.