Destino de viaje: Paris

     Con la llegada del frío, nos encontramos también con la proximidad de los tan deseados puentes. Algunos aprovecharán estos días de fiesta para hacerse una escapadita a la nieve y otros para conocer ciudades europeas como por ejemplo, Paris. Estos viajes suponen la escapada perfecta para un fin de semana largo y además, nos ayudan a desconectar y disfrutar de todo lo que nos pueden ofrecer ciudades como la capital francesa.

Visita obligada en Paris es sin duda, La Torre Eiffel. Símbolo por excelencia de la ciudad, empezó a construirse en 1887 para conmemorar la Exposición Universal que celebraba el centenario de la Revolución Francesa por el arquitecto cuyo apellido da nombre a la torre, Eiffel y sus ayudantes. Actualmente, además de ser uno de los lugares turísticos de mayor importancia en la capital del país vecino, constituye uno de los principales lugares donde se instalan las antenas de radio y televisión francesa.

Igualmente importante es el famoso Arco de Triunfo situado en la “Place de l’étoile. Supone uno de los monumentos más representativos de Paris también porque se sitúa en el cruce de las avenidas más populares como los Campos Elíseos. En esta avenida, se encuentran las tiendas de las marcas más prestigiosas y supone un punto que congrega a muchos turistas.

También en Paris, resulta imprescindible la visita al Museo del Louvre. Éste, es uno de los museos más importantes del mundo debido a toda la riqueza artística que recoge de diferentes épocas. Además, estéticamente, su arquitectura también impresiona al viajero que nada más llegar se encontrará en su patio central con la famosa Pirámide del Louvre.

El Centro Pompidou es un enorme museo de arte contemporáneo en cuyo anterior se realizan multitud de exposiciones de todo tipo, representaciones teatrales, y está dotado con una enorme biblioteca pública con capacidad para más de 2.000 personas.

Respecto a monumentos religiosos, París cuenta con dos por excelencia: la Basílica del Sagrado Corazón de Montmartre y Notre Dame. El primero, situado en lo alto de la Colina de Montmartre, corona la ciudad de París. El segundo, y más importante turísticamente, supone todo un símbolo de la ciudad por su belleza, localización e historia.

Otro de los edificios más bellos de la ciudad es la Opera de Paris con su vistas a la Plaza de Opera siempre llena de turistas y una atmósfera vibrante que hacen que resulte un paseo obligado para el viajero.

En la visita a Paris es imprescindible también, un paseo por el Barrio Latino situado a escasos metros de Notre Dame, cruzando el Sena. Es uno de los lugares más animados de la ciudad, sobre todo en la tarde-noche parisina. Cuenta con numerosas callejuelas llenas de bares y restaurantes de todo tipo en los que el turista podrá comer bien y a buen precio.

Como veis, Paris da muchísimo de sí, así que los afortunados que puedan aprovechar más que unos días de puente podrán maravillarse con todo lo que ofrece para ver y visitar.

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