Destino de viaje: Praga

     Praga es la capital de la República Checa y de la región de Bohemia. Situada en las orillas del río Moldava, tiene aproximadamente 1,2 millones de habitantes, lo que la convierte en la ciudad más poblada del país.

Entre los lugares que conviene visitar y no perderse en la visita a Praga se encuentran, la Zona Stare Mesto (Ciudad Vieja) dónde encontraremos el Reloj Astronómico de Praga. Éste es el reloj medieval más conocido del mundo y se encuentra en la Torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Fue construido en 1490 por el maestro relojero Hanus y perfeccionado por Jan Taborsky en el siglo XVI. Como dato anecdótico, la leyenda dice que para que Hanus no repitiera su obra, los concejales le dejaron ciego.

En esta misma zona se sitúa la Plaza de la Ciudad Vieja en la que se haya el ayuntamiento de la Ciudad Vieja y que supone el centro de la actividad social en la ciudad. Aquí el turista también podrá visitar la Iglesia de San Nicolas, la Iglesia de Nuestra Señora de Týn y en general, darse un paseo por la zona supone un imprescindible en la visita a la ciudad.

Otra de las visitas obligadas es el Clementinum, antigua sede del colegio Jesuita y de la universidad. Al igual que el Puente de Carlos, monumento más famoso de Praga que comunica la Ciudad Vieja con la Zona de Malá Strana.

En la Zona Hradcany encontraremos el Castillo de Praga, el castillo gótico más grande del mundo y que fue residencia de los Reyes de Bohemia. Es considerado la mayor fortaleza medieval del mundo y en él se encuentran las Joyas de la corona de Bohemia. Aquí también se sitúa la Catedral de San Vito, la mayor muestra del Arte gótico. Supone el símbolo de Praga y de toda la República Checa, tanto por su historia tempestuosa como por su valor artístico.

En el interior del conjunto artístico monumental del Castillo de Praga encontramos el Callejón de Oro que recibe su nombre debido a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII.

Por otra parte, cabe destacar El Loreto, uno de los lugares de peregrinación más importantes de la República Checa. En la parte central de su claustro se encuentra una réplica de la Casa de la Virgen María y aquí también se sitúa la Iglesia de la Natividad.

Otras de las visitas en la Zona de Hradcany es el Monasterio de Strahov y ya en la Zona Ciudad Nueva (Nove Mesto), la Plaza de Wenceslao.

Por otra parte, en la Zona Malá Strana (Ciudad Pequeña), conviene visitar la Iglesia de San Nicolás, que no debe confundirse con la de Staré Město y que está considerada la construcción barroca más bonita de Praga.

En el Barrio Judío, Zona Josefov, se sitúan las seis sinagogas: Pinkaz, Maisel, Española, Kalusen, Alta Y Vieja-Nueva, ésta última la más antigua de Europa. El paseo para ver estas construcciones es obligatorio en la visita a la ciudad para conocer un poco más la historia de los judíos en Praga.

Situado en el barrio judío, se encuentra igualmente, el Antiguo Cementerio Judío que nos sorprenderá al igual que el Campo de concentración de Terezín, visita histórica imprescindible.

Todos estos lugares y visitas obligadas, más muchos otros que nos dejamos en el tintero, hacen que Praga cuente con un casco histórico considerado Patrimonio de la Humanidad y la convierten en una de las ciudades más atractivas para el turismo.

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